A cinco meses de las elecciones seccionales previstas para el 29 de noviembre, el Consejo Nacional Electoral (CNE) inició una nueva etapa institucional tras la designación de José Cabrera como presidente del organismo y de Esthela Acero como vicepresidenta.
La decisión fue adoptada este jueves durante una sesión extraordinaria del pleno, en la que una nueva mayoría de consejeros resolvió relevar de la presidencia a Diana Atamaint, quien encabezaba el organismo desde noviembre de 2018. Aunque dejó el cargo directivo, Atamaint continuará formando parte del pleno en calidad de consejera.
La reestructuración de la cúpula electoral también implicó la salida de Enrique Pita de la vicepresidencia, función que pasará a ser ejercida por la consejera Esthela Acero.
Según informó el CNE, los cambios fueron realizados conforme a las disposiciones establecidas en la normativa vigente y forman parte de las atribuciones del pleno para reorganizar sus autoridades.
Durante su primer pronunciamiento como presidente del organismo, José Cabrera aseguró que su gestión estará orientada a fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones electorales y garantizar el correcto desarrollo de los próximos procesos democráticos.
«El Ecuador demanda instituciones sólidas, cercanas a la ciudadanía y capaces de responder con responsabilidad», manifestó.
Asimismo, señaló que promoverá espacios de diálogo y cooperación con organizaciones políticas y sociales, con el objetivo de consolidar la transparencia y legitimidad del sistema electoral.
La llegada de nuevas autoridades ocurre en una etapa estratégica para el organismo, que actualmente se encuentra inmerso en la planificación de los comicios seccionales. En esa jornada electoral, los ecuatorianos acudirán a las urnas para elegir alcaldes, prefectos y otras autoridades locales que gobernarán durante los próximos años.
El relevo en la conducción del CNE abre un nuevo escenario político e institucional en momentos en que el organismo deberá garantizar la organización y supervisión de uno de los procesos electorales más importantes del calendario democrático ecuatoriano.

