Caracas, Venezuela. Un potente terremoto sacudió el norte de Venezuela la tarde del miércoles 24 de junio, provocando una emergencia nacional que deja hasta el momento al menos 164 personas fallecidas, cerca de un millar de heridos y severos daños en varias regiones del país.
De acuerdo con reportes preliminares, dos fuertes movimientos telúricos de magnitudes 7,2 y 7,5 se registraron con apenas segundos de diferencia, afectando principalmente a Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y otros estados del centro-norte venezolano.
Las autoridades venezolanas declararon el estado de emergencia y movilizaron equipos de rescate hacia las zonas más afectadas, donde continúan las labores de búsqueda entre estructuras colapsadas. Más de una treintena de réplicas se han registrado desde el evento principal, dificultando las tareas de atención y recuperación.
El impacto sobre la infraestructura ha sido considerable. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar suspendió operaciones de manera temporal, mientras que servicios de transporte público, incluidos el metro y algunas líneas ferroviarias, fueron interrumpidos debido a daños estructurales y medidas preventivas. También se reportan afectaciones en los servicios de electricidad, agua potable y telecomunicaciones.
Organismos internacionales y gobiernos de varios países expresaron su solidaridad con Venezuela y ofrecieron asistencia humanitaria. Entre ellos, Estados Unidos anunció la movilización de recursos de emergencia y equipos especializados para apoyar las labores de respuesta ante el desastre.
Especialistas advierten que el balance de víctimas podría aumentar en las próximas horas conforme avanzan las operaciones de búsqueda y evaluación de daños. Diversas localidades continúan bajo vigilancia ante la posibilidad de nuevas réplicas y riesgos asociados a edificaciones debilitadas.
Este evento es considerado uno de los terremotos más destructivos registrados en Venezuela en las últimas décadas y ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de los organismos de emergencia en medio de una compleja situación social y económica.


