Las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio, mientras las autoridades mantienen desplegados miles de rescatistas nacionales e internacionales en un esfuerzo por localizar sobrevivientes entre los escombros.
Las operaciones se concentran principalmente en el estado costero de La Guaira y en sectores de Caracas, donde decenas de edificios colapsaron tras los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5. Aunque han transcurrido varios días desde el desastre, los equipos de emergencia mantienen las labores luego de que durante el fin de semana se registraran nuevos rescates con vida, entre ellos un padre y su hijo que permanecieron atrapados durante cuatro días bajo los restos de un edificio.
De acuerdo con el balance oficial más reciente, el número de fallecidos aumentó a 1.719, mientras que cerca de 5.000 personas han resultado heridas. Las autoridades indicaron que miles de personas permanecen desplazadas y continúan las tareas para localizar a desaparecidos.
El Gobierno venezolano informó además que avanza de manera gradual la recuperación de los servicios básicos en las zonas afectadas. En La Guaira, alrededor del 75 % del servicio eléctrico, el 68 % del suministro de agua potable y cerca del 90 % de la red vial han sido restablecidos, aunque persisten severos daños en viviendas, hospitales, edificios públicos e infraestructura urbana.
Más de 30 países participan en la respuesta internacional con equipos especializados de búsqueda y rescate, perros entrenados, maquinaria pesada y asistencia humanitaria. Paralelamente, continúan las campañas de recolección de alimentos, agua, medicamentos y artículos de primera necesidad impulsadas por gobiernos, organizaciones internacionales y comunidades venezolanas en distintos países.
Los terremotos, considerados los más destructivos registrados en Venezuela en más de un siglo, provocaron cientos de réplicas y dejaron extensos daños materiales en el centro-norte del país. Mientras las posibilidades de encontrar personas con vida disminuyen con el paso de las horas, los equipos de rescate mantienen las operaciones con la esperanza de localizar nuevos sobrevivientes.


