Varias embarcaciones ecuatorianas han sido interceptadas y destruidas en aguas del Pacífico por fuerzas de Estados Unidos, como parte de operaciones contra el narcotráfico desarrolladas en coordinación con Ecuador. Los procedimientos han generado cuestionamientos después de que varios tripulantes fueran liberados por falta de elementos suficientes para procesarlos.
Durante las últimas semanas, fuerzas estadounidenses han intervenido embarcaciones que habían salido principalmente desde puertos de Manabí. El Comando Sur de Estados Unidos sostiene que algunas de estas naves eran utilizadas como puntos de abastecimiento de combustible para embarcaciones vinculadas al tráfico internacional de drogas y a organizaciones criminales como Los Choneros.
Entre los casos registrados constan los barcos Conquista 2, OM2, María Candelaria, Montecristi y Don Rufo, cuyas tripulaciones fueron posteriormente trasladadas a Ecuador para ser puestas a disposición de las autoridades.
Sin embargo, en varios procesos desarrollados en Manta, jueces ecuatorianos determinaron que no existían suficientes elementos para mantener detenidos a los tripulantes. En uno de los casos, 28 pescadores fueron liberados después de que no se calificara la flagrancia; posteriormente, otros grupos recuperaron su libertad bajo distintas decisiones judiciales.
Familiares de los pescadores han rechazado las acusaciones de narcotráfico y han pedido información sobre las circunstancias en las que fueron interceptadas y destruidas las embarcaciones. Un juez de Manta dispuso además solicitar información a Estados Unidos sobre los operativos realizados en alta mar.
Los procedimientos forman parte de una cooperación más amplia entre Ecuador y Estados Unidos para combatir el narcotráfico marítimo. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, defendió recientemente estas operaciones y señaló que se realizan contra estructuras vinculadas al tráfico de drogas. Organizaciones de derechos humanos, en cambio, han expresado cuestionamientos sobre el uso de la fuerza y las garantías aplicadas durante estas intervenciones.
El caso más reciente conocido ocurrió el 15 de septiembre, cuando el Comando Sur informó sobre la destrucción del barco ecuatoriano X Siempre Don Carlos, que había salido desde Manta. Sus tripulantes fueron evacuados antes del hundimiento y debían ser entregados a las autoridades ecuatorianas.
Las operaciones mantienen abierto el debate sobre los mecanismos de cooperación internacional contra el narcotráfico, la situación jurídica de los pescadores intervenidos y los procedimientos utilizados para destruir embarcaciones ecuatorianas en aguas internacionales.


